domingo, 18 de septiembre de 2011

SONREIR SIGUE SIENDO FACIL

Hoy, como procuro hacer todos los dias, me he levantado con una sonrisa y el propósito de que sería otro estupendo dia de dedicación a mi pueblo.
Aunque es cierto que otros prefieren pensar aquello de que todo está fatal y que esto no tiene arreglo, que estamos peor que nunca y no sé cuantos catastrofismos más, yo me inclino por despertar con mi sonrisa diaria y la afirmación de: HOY SERÁ OTRO GRAN DIA.

Como alcaldesa con vocación de servicio público, puedo decir que hay situaciones en las que la sonrisa pasa a un segundo plano por diferentes motivos. A veces hay que tomar decisiones que no son precisamente agradables, y que producen efectos negativos en la sensibilidad de algún vecino/a, que justo a partir de entonces comienza a negarte la sonrisa... Para mí es una gran pérdida, perder la sonrisa de un vecino por ocupar un cargo público es muy habitual desgraciadamente. La posición de alcalde o alcaldesa, concejal o concejala, suele ser motivo suficiente para perder la sonrisa de vecinos, debido a que ven como sus intereses particulares se colocan detrás de los generales.

Quiero confesaros que desde el mismo momento en el que me plantearon presentarme a las elecciones, me invadió un sentimiento de miedo, si, digo bien, una especie de ansiedad fundamentada en una hipotética situación en que me viese obligada a tomar decisiones que afectasen a algún vecino, en beneficio de la comunidad y que éste dejase de regalarme su sonrisa. Sinceramente creo que los diferentes puntos de vista, los desacuerdos o la pérdida de algún privilegio respecto a situaciones anteriores en beneficio de todos, no deben ser motivo de desencuentro personal, aunque no puedo negar que sé que nunca llueve a gusto de todos. No soy una ingenua y acepto el hecho de que he dejado de ser una vecina más, pero pido a mis vecinos que utilicen la responsabilidad y la sonrisa para mejorar nuestro pueblo.

Pues bien, parece bastante fácil sonreir ¿verdad?, simplemente mueves unos cuantos músculos, principalmente del rostro y como por arte de magia aparece tu sonrisa. Los efectos de la misma son muy beneficiosos tanto para quien la da, como para quien la recibe, además es lo poco que podemos hacer gratis, no hay excusas para no darla en tiempo de crisis, los recortes no le afectan.
Cada día hay quien se empeña en no regalarla por diferentes motivos: está la cosa como para reirse..., con la que está cayendo...si tú estuvieses como yo no sonreirías...si tu me pagas las facturas podría sonreir... y no sé cuantas excusas más para negarse y negarnos una sonrisa.
Piensa que si tú no sonríes, nadie tiene la culpa: ni la discusión con tus padres, ni las noticias económicas, ni el bache de tu calle, ni el corte de luz, ni tu jefe, ni tu mujer, ni tu novia, ni siquiera la falta de trabajo o dinero, sólo tú eres responsable de lo que quieres expresar, ELIGE SONREIR. :-)

2 comentarios: